La IPO como prueba de estrés para Wall Street

SpaceX está vendiendo el “futuro inteligente”
EUR/JPY
Zona clave: 184.00 - 185.50
Compra: 186.00; objetivo 187.50-188.00; StopLoss 185.30
Venta: 183.80 (tras una ruptura decisiva del nivel de 185.50); objetivo 182.50-182.00; StopLoss 184.50
Las mayores ofertas públicas iniciales tecnológicas —SpaceX, OpenAI y Anthropic— nos presentan tres narrativas atractivas sobre la inteligencia artificial, el espacio y la infraestructura del futuro. Pero ¿dispone el mercado de suficiente capital y paciencia para afrontar expectativas infladas y riesgos ocultos?
Recordemos:
La cuestión del liderazgo dentro de este “equipo” inquieta a los mercados. Musk fue uno de los fundadores de OpenAI en 2015, pero abandonó su consejo de administración en 2018. En mayo perdió una disputa legal contra el desarrollador de ChatGPT, despejando así el camino de la empresa hacia la bolsa. Dario Amodei abandonó OpenAI en 2020 y fundó Anthropic en 2021. Anthropic presentó inesperadamente su solicitud de IPO el 1 de junio. Se espera que OpenAI haga lo mismo en un futuro próximo. Ambas salidas a bolsa están previstas para este otoño.
La historia demuestra que las empresas que salen a bolsa más tarde dentro de una misma ola sectorial suelen obtener resultados menos favorables. Normalmente, la ola es iniciada por actores más fuertes y de mayor calidad. El capital de mercado no es ilimitado y las compañías deben enfrentarse a un apetito inversor que ya ha sido parcialmente satisfecho.
SpaceX comenzará a cotizar en el Nasdaq este viernes 12 de junio. Su capitalización bursátil podría alcanzar los 1,77 billones de dólares, mientras que los ingresos de la oferta se estiman en al menos 75.000 millones de dólares. Si los bancos colocadores ejercen su opción de vender acciones adicionales, el tamaño total de la IPO podría aumentar hasta los 86.000 millones de dólares.
- SpaceX anunció de antemano un precio fijo de colocación de 135 dólares por acción. El astuto Musk eliminó deliberadamente cualquier margen de negociación, enviando una señal clara de que la demanda es tan fuerte que es la empresa, y no el mercado, quien dicta las condiciones. En otras palabras: “lo tomas o lo dejas”.
- SpaceX tiene mucho que mostrar a los inversores. A finales de 2025, los ingresos de la compañía aumentaron un 33%, hasta los 18.670 millones de dólares, principalmente gracias a Starlink. El servicio de internet satelital se convirtió en el principal activo financiero de la empresa, generando aproximadamente 11.400 millones de dólares en ingresos y 4.400 millones en beneficio operativo durante el año.
- El negocio espacial también presenta cifras sólidas: la compañía ha monopolizado de facto el mercado de lanzamientos espaciales, representando más del 80% de toda la masa enviada a órbita cada año. El fracaso de Blue Origin, de Jeff Bezos, solo fortaleció la posición de SpaceX.
- Sin embargo, las ambiciones espaciales han pasado gradualmente a un segundo plano, mientras que los grandes planes relacionados con la IA generan preocupación y continúan produciendo pérdidas masivas. La adquisición de xAI cambió drásticamente el perfil de SpaceX. El año pasado, xAI perdió 6.400 millones de dólares con ingresos de 3.200 millones, y en el primer trimestre de 2026 perdió otros 2.500 millones con ingresos de 818 millones. La empresa está quemando aproximadamente 1.000 millones de dólares al mes en infraestructura informática.
- SpaceX pretende monetizar su capacidad informática excedente. Se espera que Anthropic pague a la compañía 1.250 millones de dólares al mes por el arrendamiento de los centros de datos Colossus y Colossus II en Tennessee hasta mayo de 2029. Claro está, suponiendo que Musk no cambie de opinión y cancele el acuerdo con un competidor.
¿Y cuál es el resultado?
El principal problema es una valoración excesivamente inflada. Con una capitalización objetivo de 1,77 billones de dólares y unos ingresos de 18.670 millones en 2025, el ratio Precio/Ventas (P/S) alcanzaría 93,7 veces. A modo de comparación, la media del S&P 500 es de 3,38 veces, mientras que la de Tesla es de 16,73 veces.
Los críticos de Musk están convencidos de que el valor razonable de SpaceX no supera los 780.000 millones de dólares y cuestionan seriamente las perspectivas de su negocio de inteligencia artificial.
Por ejemplo, el fondo de pensiones danés AkademikerPension ha incluido a SpaceX en su lista negra debido a lo que considera una estructura de gobierno corporativo “críticamente peligrosa”. A los inversores se les ofrecen acciones Clase A con un voto por acción. Mientras tanto, Musk conservará 5.500 millones de acciones Clase B, conocidas como acciones con superderechos de voto, cada una con diez votos. Esto representa aproximadamente el 94% de todas las acciones Clase B y cerca del 85% del control de la compañía. En otras palabras, los accionistas públicos aportan el capital, pero prácticamente no obtienen capacidad de influencia.
Objetivamente, los riesgos de que la IPO de SpaceX no cumpla las expectativas siguen siendo significativos. Las empresas todavía no son capaces de evaluar razonablemente los riesgos asociados a la implementación de proyectos de inteligencia artificial. Además, el mercado se encuentra bajo presión debido a una sobreoferta de productos de IA de bajo coste procedentes de laboratorios chinos como DeepSeek. La competencia se intensifica a medida que Nvidia, Cohere, Reflection y Mistral desarrollan alternativas más asequibles a las soluciones de Anthropic y OpenAI.
Las historias ambiciosas funcionan bien en las rondas privadas de financiación, pero no siempre resisten la prueba del mercado.
Por lo tanto, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
¡Beneficios para todos!