Eco de Davos: el mercado global al borde del colapso

El orden monetario mundial ya no es eficaz
BTC/USD
Zona clave: 94,000 - 97,000
Compra: 97,500 (sobre una base fundamental muy positiva) ; objetivo 100,000-102,500; StopLoss 96,500
Venta: 93,500 (en retroceso tras volver a probar el nivel de 96 000) ; objetivo 90,000-85,500; StopLoss 94,500
Al intervenir en el Foro Económico Mundial de Davos, el fundador de Bridgewater, Ray Dalio, afirmó que el orden monetario se está desmoronando, provocado por la disminución de la capacidad de los gobiernos para gestionar la deuda y mantener el equilibrio financiero.
Desafiando toda autoridad, Dalio declara abiertamente el creciente colapso de la confianza entre Estados Unidos y sus principales acreedores. Tanto los políticos como el gran capital ya no consideran los bonos del Tesoro ni los instrumentos fiduciarios como activos seguros. Al mismo tiempo, Washington continúa emitiendo Treasuries, aunque el apetito internacional por absorber esta oferta se está agotando gradualmente. Dalio llamó a esta situación un “bucle de incomodidad mutua”.
Como ejemplo: las amenazas de Trump de imponer nuevos aranceles a la UE, en el contexto de las reclamaciones territoriales de EE. UU. sobre Groenlandia, fueron (¡temporalmente!) detenidas precisamente por medios financieros y no políticos.
Por eso, los favoritos del año pasado fueron el oro y las criptomonedas, mientras que los bancos centrales intentan alejarse de las monedas fiduciarias y de la deuda soberana.
Diversificación del riesgo de dependencia del dólar
Dalio considera que los inversores de cualquier tamaño de capital deben diversificar sus fondos y mantener entre el 5 y el 15 % en oro dentro de una cartera equilibrada. El gran capital utiliza desde hace tiempo Bitcoin como alternativa digital al oro, y el método de cobertura está cambiando: los inversores ya no esperan la próxima crisis, sino que lo consideran un proceso obligatorio.
Con el crecimiento del mercado de ETF y la reducción de los diferenciales, Bitcoin se ha acercado a características aceptables para los bancos centrales.
Los reguladores monetarios están dispuestos a formar reservas cripto, pero la inclusión masiva de activos digitales en las reservas oficiales sigue siendo extremadamente limitada: en la mayoría de los países no existen leyes ni mecanismos financieros completos para ello.
El precedente más visible fue la iniciativa del Banco Nacional Checo (ČNB): su gobernador anunció públicamente planes para invertir parte de las reservas (hasta ~5 %) en Bitcoin como forma de diversificación y de reducción de la dependencia de activos en dólares. Existe información interna de que estas compras de prueba ya se han realizado y que se está llevando a cabo un análisis multifactorial de los resultados.
En marzo de 2025, en EE. UU. apareció un proyecto para crear una Strategic Bitcoin Reserve y una “Digital Asset Stockpile” para otros activos digitales. Esto aún no es una inclusión clásica en las reservas oficiales, pero es una fuerte señal de que las instituciones estatales estadounidenses consideran BTC como un elemento de la estrategia financiera.
Además, en países sometidos a diversas sanciones, las criptomonedas se utilizan desde hace tiempo para eludir la infraestructura financiera del dólar. Un ejemplo es el uso de stablecoins como Tether para pagos transfronterizos. Solo faltan unos pocos pasos para el reconocimiento oficial de este proceso.
¿Y cuál es el resultado?
Incluso un pequeño desplazamiento hacia los criptoactivos señala una posible descentralización a largo plazo del dominio del dólar. Si incluso algunos grandes bancos centrales comienzan a reservar Bitcoin u otros activos digitales, esto:
- reducirá la demanda sistémica de Treasuries,
- aumentará la prima de riesgo del dólar,
- reforzará la cuota de alternativas en los acuerdos intergubernamentales.
El aumento de la participación de actores estatales может:
- incrementar la liquidez institucional de los mercados cripto,
- reducir la volatilidad en los mercados spot mediante órdenes grandes más “profundas”,
- conducir a la aparición de nuevos activos de reserva fuera de las monedas populares.
Pero lo principal es que cualquier adquisición real por parte de los bancos centrales da una poderosa señal alcista, no especulativa, sino suficientemente sostenible. Y la información fundamental correspondiente debe ser monitoreada obligatoriamente.
Así que actuamos con sensatez y evitamos riesgos innecesarios.
¡Buenos beneficios para todos!
