El petróleo busca nuevas rutas

El mercado teme un doble bloqueo en Oriente Medio
XBR/USD
Zona clave: 91.00 - 95.00
Compra: 96.50 (en un retroceso tras volver a probar 95.00); objetivo 98.50-100.00; StopLoss 95.80
Venta: 90.00 (ante un fuerte contexto fundamental negativo); objetivo 87.50-86.50; StopLoss 90.70
La escalada del conflicto entre Irán e Israel durante el fin de semana ha demostrado lo ilusorias que se han vuelto las esperanzas de alcanzar un acuerdo de paz. Ahora ha surgido un nuevo riesgo que ya no puede ignorarse: un posible bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb, la última ruta restante para las exportaciones de petróleo saudí.
Recordemos:
Irán cerró el estrecho de Ormuz hace más de tres meses, y desde entonces solo tres factores han impedido que los precios alcancen nuevos máximos históricos: las enormes reservas de China (más de 1.200 millones de barriles), el gran volumen de petróleo ya cargado en petroleros y la capacidad de Arabia Saudita para mantener sus exportaciones evitando el paso por Ormuz. Pero si los aliados de Irán en Yemen —los hutíes— deciden bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, el mercado petrolero podría enfrentarse a una nueva catástrofe.
- El tráfico por Bab el-Mandeb ya se había visto restringido desde 2023; en aquel momento, la mayoría de los buques comerciales optaron por la ruta alternativa alrededor del Cabo de Buena Esperanza, lo que prolongó el trayecto entre Asia y Europa entre una semana y media y dos semanas. Para 2025, las tensiones disminuyeron, pero el tráfico nunca volvió a los niveles previos a la crisis.
- Las exportaciones de petróleo saudí (especialmente la referencia Arab Light) desde el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, aumentaron significativamente cuando el reino utilizó al máximo la capacidad del oleoducto Este-Oeste. En su informe del primer trimestre, la compañía energética Saudi Aramco confirmó que el volumen transportado por esta infraestructura alcanzó un máximo histórico.
- Irak y los Emiratos Árabes Unidos están acelerando el desarrollo de rutas alternativas por oleoducto para reducir su dependencia del estrecho de Ormuz. Se espera que la ruta a través del Kurdistán hacia el puerto turco de Ceyhan, en el Mediterráneo, contribuya al sostenimiento de la economía iraquí. Sin embargo, esta vía también enfrenta riesgos: en abril, Irán atacó el oleoducto saudí Este-Oeste y el puerto de Fujairah, interrumpiendo las operaciones de exportación.
- La alternativa utilizada por China no está disponible para la mayoría de los consumidores. En mayo, Pekín redujo drásticamente sus compras de petróleo en los mercados internacionales: las importaciones cayeron a su nivel más bajo en más de ocho años.
- China está evitando deliberadamente realizar compras agresivas y se está adaptando a la pérdida de gran parte de los suministros procedentes del Golfo Pérsico mediante tres herramientas: restricciones a las exportaciones, menores tasas de utilización de las refinerías y el uso de las reservas acumuladas. Es poco probable que China aumente sus importaciones durante los próximos meses y probablemente emerja de esta crisis como el actor más fuerte.
¿Y cuál es el resultado?
En este momento, bastaría con que los hutíes atacaran varios petroleros frente a las costas de Yemen para provocar un colapso del tráfico a través de Bab el-Mandeb debido al temor a nuevos ataques. El mercado perdería varios millones de barriles diarios adicionales de crudo árabe pesado, un tipo de petróleo difícil de sustituir. Esto llevaría tanto a la guerra como a los precios a un nuevo nivel.
Un escenario de este tipo reduciría drásticamente la disponibilidad de petróleo en el mercado spot y elevaría considerablemente los costes: aumentarían las tarifas de transporte marítimo y el consumo de combustible. Además, la eficiencia logística disminuiría, ya que los superpetroleros VLCC completamente cargados no pueden atravesar técnicamente el Canal de Suez.
El desarrollo de nuevas rutas requiere no solo inversiones significativas, sino también tiempo y acuerdos internacionales cuando los oleoductos atraviesan varios países. La dinámica de precios de las principales referencias petroleras sigue siendo inestable y extremadamente peligrosa desde un punto de vista especulativo.
Por ello, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
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