La inflación está destruyendo los múltiplos bursátiles

La caída del S&P 500 no asustó a los inversores

SP500

Zona clave: 7,200 - 7,300

Compra: 7,400 (tras una ruptura decisiva de 7,350); objetivo 7,650; StopLoss 7,330

Venta: 7,150 (ante fuertes factores fundamentales negativos); objetivo 6,900; StopLoss 7,220

La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo mostró una aceleración de la inflación anual hasta el 4,2%, el nivel más alto desde abril de 2023. A primera vista, estos datos implicarían la necesidad de tipos de interés más altos y valoraciones más bajas para las acciones. Sin embargo, la reacción del mercado resultó ser más compleja.

Recordemos:

La inflación alcanzó el 4,2%, pero la medida subyacente parece mucho más moderada. Según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS), el IPC aumentó un 0,5% mensual en mayo, mientras que la inflación anual aceleró del 3,8% al 4,2%. Este fue el tercer mes consecutivo de aceleración de la inflación mensual y la lectura anual más alta desde abril de 2023. Al mismo tiempo, las cifras coincidieron plenamente con las previsiones de los analistas.

El índice S&P 500 permaneció estancado alrededor del nivel de 7.350 puntos, cayendo aproximadamente un 0,7%, o 52 puntos, tras la publicación del dato de inflación más elevado de los últimos tres años. Al mismo tiempo, el mercado intenta reaccionar a un factor geopolítico: la renovada confrontación militar entre Estados Unidos e Irán.

Los índices globales siguieron a su “hermano mayor”:

  • El Nasdaq Composite sufrió una presión significativa, perdiendo alrededor del 1,6% (aproximadamente 411 puntos), mientras las empresas tecnológicas y los fabricantes de semiconductores continuaban la tendencia bajista que ha caracterizado los primeros diez días de negociación de junio.
  • El Dow Jones Industrial Average mostró una mayor resiliencia, retrocediendo aproximadamente un 0,45% (unos 230 puntos), respaldado por la demanda de sectores defensivos como bienes de consumo básico, telecomunicaciones y energía.
  • El Russell 2000 fue el único gran índice en territorio positivo, avanzando alrededor de un 0,4%, lo que representa un cambio inesperado a favor de las empresas de pequeña capitalización tras varios años de dominio de las megacapitalizadas.

Como resultado, el mercado experimentó una corrección controlada en lugar de una venta masiva por pánico. El índice de volatilidad VIX aumentó aproximadamente un 6,5%, hasta 20,15 puntos, un nivel moderadamente elevado.

La diferencia entre la inflación general (4,2%) y la inflación subyacente (2,9%) es de aproximadamente 130 puntos básicos, lo que representa una divergencia inusualmente amplia.

Para el mercado, esta es una señal importante: la presión inflacionaria sigue concentrada principalmente en el sector energético y aún no se ha extendido al conjunto de la economía.

Mientras tanto, las categorías que normalmente indican una inflación estructural mostraron un comportamiento relativamente favorable:

  • Los precios de los bienes subyacentes disminuyeron un 0,1%;
  • La presión relacionada con los aranceles sigue siendo limitada;
  • Las empresas aún no están trasladando los costes adicionales a los consumidores.

Al mismo tiempo, el sector tecnológico sigue siendo la principal fuente de presión. La debilidad continúa concentrándose en las grandes empresas tecnológicas y los fabricantes de semiconductores. Entre los mayores perdedores se encontraron Nvidia (-1,4%), Broadcom (-1,3%) y Micron (-2,0%).

Super Micro Computer recibió un golpe especialmente duro, con una caída de aproximadamente el 12% en sus acciones tras anunciar operaciones de captación de capital por un valor cercano a los 7.000 millones de dólares.

Los sectores defensivos y las empresas de pequeña capitalización continúan respaldando al mercado, y todavía no hay señales de una salida masiva de las acciones. Entre los mayores ganadores destacaron Coca-Cola (+1,5%), Verizon (+1,5%) y Chevron (+1,2%).

¿Y cuál es el resultado?

Según los participantes del mercado, si los precios del petróleo se estabilizan o continúan bajando, la inflación podría alcanzar su punto máximo ya este trimestre y comenzar a desacelerarse durante la segunda mitad del año.

Este escenario permitiría a la Reserva Federal mantener su actual postura de política monetaria sin necesidad de endurecerla aún más.

El mercado de futuros ya está descontando la posibilidad de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal en diciembre: la probabilidad de que los tipos permanezcan dentro del rango actual de 3,5%-3,75% se estima actualmente en aproximadamente un 96,3%.

El mercado reaccionó negativamente a la aceleración de la inflación hasta el 4,2%, pero no hubo pánico porque el principal motor del crecimiento de los precios sigue siendo la energía, mientras que la inflación subyacente permanece relativamente moderada. Tras el sólido informe de empleo y la aceleración de la inflación, las expectativas han pasado de posibles recortes de tipos a la posibilidad de un endurecimiento adicional de la política monetaria.

Precisamente la inflación, los precios del petróleo y los acontecimientos relacionados con Irán seguirán siendo los factores clave que determinarán la dirección del mercado bursátil estadounidense antes de la reunión de la Reserva Federal del 17 de junio.

Por lo tanto, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!