Prepárense para las pérdidas: la UE y EE. UU. activan los impuestos sobre las criptomonedas

Por qué los impuestos sobre las criptomonedas son peligrosos para ambos lados del mercado

BTC/USD

Zona clave: 60,500 - 64,500

Compra: 65,000 (sobre una sólida base fundamental positiva); objetivo 68,500-71,500; StopLoss 64,000

Venta: 60,000 (en un retroceso tras volver a probar 63,500); objetivo 57,500-55,000; StopLoss 61,000

La regulación ordinaria ya no es suficiente: las autoridades fiscales buscan cada vez más formas de obtener ingresos de las criptomonedas, y esto es lógico. Europa está debatiendo nuevos gravámenes sobre todo el volumen de capital cripto, mientras que Estados Unidos está modernizando las obsoletas normas fiscales aplicables a los activos digitales.

Recordemos:

Europa considera las criptomonedas como parte de una idea más amplia: encontrar nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto de la UE durante el período 2028–2034. La Comisión Europea estima que nuevos impuestos sobre los servicios digitales, las apuestas en línea y los criptoactivos podrían aportar casi 11.000 millones de euros al año.

Se están discutiendo dos opciones:

  • Un impuesto sobre el volumen total de las transacciones con criptomonedas: un gravamen del 0,1 % sobre el valor de la operación podría generar entre 3.000 y 4.000 millones de euros anuales. Por ejemplo, si una empresa o un usuario realiza una transacción por valor de 10.000 €, dicho gravamen sería de 10 €. Naturalmente, este impuesto se incorpora al precio, haciendo que los pagos minoristas con criptomonedas resulten menos atractivos para el comprador.
  • Un impuesto sobre las ganancias de capital obtenidas con criptoactivos: el impuesto se aplica únicamente sobre el beneficio. Por ejemplo, si un inversor compra criptomonedas por 1.000 € y las vende posteriormente por 1.500 €, la base imponible sería de 500 €. Los ingresos potenciales de este enfoque se estiman de forma más modesta: entre 1.000 y 2.400 millones de euros al año.

Por ahora, la Comisión Europea reconoce que estos cálculos son «imprecisos», teme la elevada volatilidad del mercado cripto y observa dificultades para identificar a usuarios o transacciones específicas.

En Estados Unidos, el enfoque hacia los impuestos sobre las criptomonedas es diferente: por ahora, se trata únicamente de un intento de actualizar las normas fiscales.

Recordemos:

La Ley PARITY (Digital Asset Protection, Accountability, Regulation, Innovation, Taxation and Yields Act) ya ha sido presentada en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Los autores de la iniciativa consideran que las normas actuales están desactualizadas y generan incertidumbre para inversores, empresas y reguladores.

  • El proyecto aborda varios problemas a la vez. Por ejemplo, establece condiciones especiales para las stablecoins vinculadas al dólar, facilitando su relación con el dinero fiduciario.
  • La Ley PARITY pretende resolver problemas para mineros y participantes en staking, especialmente la cuestión de los «ingresos fantasma», cuando una persona puede generar una obligación tributaria antes de vender realmente el activo y recibir dinero. El documento también aclara las normas para los préstamos en criptomonedas, las donaciones benéficas en activos digitales y los operadores profesionales.
  • Además, se solicita al Departamento del Tesoro y al IRS que estudien la posibilidad de establecer una exención de minimis, es decir, excluir de impuestos las transacciones de pequeño importe.

En Estados Unidos, las criptomonedas ya están sujetas a impuestos: el IRS considera los activos digitales como propiedad y no como moneda. Por lo tanto, vender, intercambiar o utilizar criptomonedas puede generar un hecho imponible si la persona obtiene beneficios.

En Europa todavía no existe un impuesto único sobre las criptomonedas. MiCA establece normas generales para las empresas cripto, las stablecoins y los proveedores de servicios, pero no introduce un régimen fiscal común para todos los países de la Unión Europea. Por ello, la tributación de los criptoactivos sigue siendo competencia de cada Estado miembro.

¿Y cuál es el resultado?

La diferencia entre la UE y Estados Unidos es la siguiente: Europa primero está construyendo el mercado de servicios relacionados con criptomonedas y después debate nuevas fuentes de ingresos presupuestarios. Estados Unidos, por su parte, intenta cerrar simultáneamente varias lagunas en regulación, clasificación de activos y obligaciones fiscales.

Para nosotros, los usuarios comunes, lo importante es que, a ambos lados del Atlántico, la industria de las criptomonedas está abandonando gradualmente la zona gris: primero mediante regulación y después mediante mecanismos fiscales más claros. Tendremos que acostumbrarnos a ello.

Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!