Una nueva guerra comercial amenaza a los mercados globales

La UE crea un fondo para reducir los riesgos estratégicos

EUR/USD

Zona clave: 1.1350 - 1.1450

Compra: 1.1500 (tras una ruptura decisiva por encima de 1.1450); objetivo 1.1650; StopLoss 1.1440

Venta: 1.1350 (con un sólido respaldo de factores fundamentales negativos); objetivo 1.1200-1.1150; StopLoss 1.1410

Europa se prepara para proteger su sector industrial de las importaciones chinas, pero Pekín ya ha demostrado su capacidad para responder de forma asimétrica: mediante materias primas críticas, el sector agrícola y el acceso de las empresas europeas a su mercado interno.

Las tensiones comerciales entre la Unión Europea y China continúan intensificándose. Bruselas está construyendo un marco institucional destinado a reducir la dependencia de Europa de la tecnología china, los componentes industriales y las materias primas críticas. La piedra angular de esta estrategia es el Fondo Europeo de Competitividad (ECF).

Recordatorio:

La Comisión Europea ha propuesto destinar 234.000 millones de euros al ECF dentro del presupuesto de la UE para el período 2028–2034. Junto con el programa Horizon Europe, se espera que la financiación total destinada a tecnologías estratégicas, ampliación de la capacidad industrial e investigación alcance los 409.000 millones de euros. El presupuesto propuesto para la UE durante siete años asciende a casi 2 billones de euros. Está previsto que el Fondo entre en funcionamiento el 1 de enero de 2028, siempre que la propuesta sea aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea. Sin embargo, si las tensiones aumentan, su implementación podría acelerarse.

  • Formalmente, el ECF no se presenta como un «fondo de protección frente a China». En cambio, la UE pretende crear un colchón financiero para las industrias que podrían verse perjudicadas tanto por las importaciones chinas de bajo coste como por posibles represalias de Pekín.
  • La base económica del conflicto es el rápido aumento del desequilibrio comercial. En 2025, la UE exportó bienes a China por valor de 199.600 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 559.400 millones de euros. Como resultado, el déficit comercial ascendió a 359.800 millones de euros, lo que equivale a un promedio de casi 986 millones de euros al día.
  • Durante el último año, las exportaciones europeas a China disminuyeron un 6,5%, mientras que las importaciones procedentes de China aumentaron un 6,4%. En comparación con 2015, las exportaciones de la UE crecieron un 37,1%, mientras que las exportaciones chinas hacia Europa aumentaron un 89%. Durante el primer trimestre de 2026, el déficit comercial alcanzó los 98.000 millones de euros, la cifra trimestral más elevada desde el tercer trimestre de 2022.

En 2025, la UE importó directamente de China aproximadamente 7.100 toneladas de tierras raras, lo que representó el 46,8% del total de sus importaciones. Otro 25,9% procedía de Rusia y el 23,1% de Malasia. Durante los últimos tres años, China ha ampliado sus restricciones a la exportación para incluir grafito, galio, germanio, tungsteno, bismuto, tierras raras, baterías y equipos utilizados para el procesamiento de materiales de tierras raras.

Empresas con mayor nivel de riesgo

  • Fabricantes europeos de automóviles con una elevada exposición a las ventas en China y una importante capacidad de producción local, entre ellos Volkswagen, Mercedes-Benz y BMW.
  • Productores de artículos de lujo y bebidas alcohólicas premium, como LVMH, Rémy Cointreau y Pernod Ricard.
  • Productores agrícolas, especialmente los sectores del cerdo, los productos lácteos y los fabricantes de alimentos de alto valor añadido.

Una escalada del conflicto comercial sería negativa para el euro. Una reducción de las exportaciones a China debilitaría la balanza comercial de varios Estados miembros de la UE, ralentizaría la producción industrial y aumentaría la presión sobre el Banco Central Europeo para adoptar una política monetaria más acomodaticia.

Si el mercado chino continúa sustituyendo los productos europeos por alternativas nacionales, el EUR/USD podría desarrollar un descuento estructural que refleje la pérdida de competitividad de la industria europea.

El escenario moderado contempla la continuidad de las negociaciones, compromisos de precios por parte de los exportadores chinos y una mayor localización de la producción china dentro de la UE. Esto reduciría la probabilidad de la imposición de aranceles directos, aunque intensificaría la competencia por las subvenciones europeas y las tecnologías avanzadas.

¿Qué significa esto?

Para los mercados financieros, el principal riesgo radica en la diferencia de tiempos. China puede introducir requisitos de licencias de exportación o aranceles específicos por sectores en cuestión de semanas. Europa, por su parte, difícilmente podrá aplicar contramedidas significativas antes de al menos un año y medio.

El ECF reduce la vulnerabilidad estratégica de Europa a largo plazo, pero hace poco para eliminar el riesgo inmediato de represalias por parte de China. Los operadores tendrán que valorar cada vez más los activos europeos no solo en función de los beneficios empresariales, sino también de tres variables clave: la exposición a los ingresos procedentes de China, la dependencia de componentes chinos y el acceso a las subvenciones públicas europeas.

La verdadera guerra comercial entre la UE y China aún no ha sido declarada oficialmente. Sin embargo, los mercados ya están apostando por quién terminará soportando el coste de prepararse para ella.

Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.

¡Les deseamos operaciones rentables!