El petróleo cae, pero el mercado se estabiliza

El alto el fuego está reduciendo la prima de riesgo

XTI/USD

Zona clave: 80.00 - 85.00

Compra: 87.50 (con un sólido respaldo de factores fundamentales positivos); objetivo 90.00-93.50; StopLoss 86.80

Venta: 78.50 (tras un retroceso después de una corrección); objetivo 73.50; StopLoss 79.20

Después de que Estados Unidos e Irán suspendieran los ataques mutuos, el mercado redujo sus preocupaciones por posibles interrupciones en las exportaciones de petróleo desde Oriente Medio. El WTI está poniendo a prueba la zona de los 80 dólares, mientras que el Brent ha retrocedido hacia los 84 dólares. La pausa en el conflicto sigue siendo extremadamente frágil y el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz aún no ha vuelto a la normalidad, lo que deja al petróleo expuesto a un nuevo aumento de la volatilidad geopolítica.

Recordemos:

  • Todos los acuerdos provisionales anteriores entre Estados Unidos e Irán fracasaron debido a los ataques iraníes contra petroleros y a los posteriores ataques aéreos de represalia por parte de Estados Unidos.
  • El último informe de la EIA favoreció a los vendedores: las reservas comerciales de petróleo crudo de Estados Unidos aumentaron en 2,0 millones de barriles durante la semana que finalizó el 17 de julio, alcanzando los 411,7 millones de barriles. Las reservas de gasolina aumentaron en 0,8 millones de barriles, mientras que las de destilados crecieron en 1,4 millones de barriles.
  • A pesar de este incremento, las reservas de petróleo siguen siendo un 6% inferiores al promedio estacional de los últimos cinco años. En otras palabras, no existe un exceso de oferta en el mercado físico, aunque los últimos datos semanales debilitaron la perspectiva alcista a corto plazo.
  • La EIA espera que la producción y los flujos comerciales de Oriente Medio regresen gradualmente a los niveles previos al conflicto, pero estima que alrededor de 1,4 millones de barriles diarios podrían seguir fuera del mercado durante todo el cuarto trimestre.

Actualmente, Irán y Omán están negociando la reanudación del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.

  • Si se alcanza un acuerdo, podría abrir el camino a negociaciones directas entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra.
  • Las conversaciones están siendo mediadas por Omán, con la participación también de Catar, Pakistán, Egipto y los enviados especiales de Trump.
  • Los negociadores omaníes se muestran optimistas y esperan anunciar avances en los próximos días, aunque no existen garantías.

A pesar del tono optimista de Washington, las autoridades de Teherán afirman que no se están llevando a cabo negociaciones formales, lo que pone de manifiesto la incertidumbre que rodea a los últimos esfuerzos diplomáticos.

Los futuros del Dow subieron un 1,01%, los futuros del S&P 500 ganaron un 0,98% y los futuros del Nasdaq 100 avanzaron un 1,63%. La caída de los precios del petróleo alivió parte de las preocupaciones inflacionarias que recientemente habían impulsado al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.

La probabilidad de una subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal disminuyó a medida que retrocedían los precios del petróleo, aunque la inflación sigue por encima del objetivo del 2% de la Fed y los shocks de oferta relacionados con la energía continúan preocupando a los responsables de la política monetaria. La atención debería centrarse ahora en la decisión del FOMC, los datos del PIB del segundo trimestre y el último índice de precios PCE en busca de señales sobre la demanda estadounidense y las expectativas de tipos de interés.

¿Qué significa esto?

Las negociaciones continúan y existe la esperanza de que el estrecho vuelva a abrirse, pero los riesgos militares y políticos siguen presentes. El éxito dependerá de la voluntad de las partes para llegar a compromisos y de la adopción de medidas concretas para despejar la zona de minas.

La caída de los precios del petróleo proporcionó un alivio inmediato a los mercados bursátiles. La reducción de los costes energéticos mitigó la preocupación de que un nuevo aumento de las presiones inflacionarias pudiera complicar las perspectivas de política monetaria de la Reserva Federal y afectar negativamente a los beneficios empresariales. La decisión de la Fed esta semana podría determinar la dirección del mercado hasta finales del verano.

Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!