Nuevos aranceles contra China

Trump declara la guerra a los drones chinos
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Compra: 160,50 (tras una ruptura firme de 159,80–160,00); objetivo: 162,50-163,50; StopLoss: 159,80
Venta: 158,00 (ante fuertes factores fundamentales negativos); objetivo: 156,50-155,00; StopLoss: 158,70
Estados Unidos está intensificando la presión sobre la industria tecnológica china. Trump está imponiendo nuevos aranceles a las importaciones de drones y componentes, con una tasa máxima que alcanza el 100 %. Formalmente, la medida se presenta como una cuestión de seguridad nacional, pero el verdadero objetivo es acabar con el dominio de Pekín en el mercado de drones.
Los aranceles pretenden obligar a los fabricantes a trasladar sus cadenas de suministro a Estados Unidos y desplazar gradualmente a China de un segmento crítico del mercado.
Recordemos:
Se espera que las restricciones más severas — el 100 % del valor del producto — se apliquen a los modelos de mayor tamaño equipados con tecnologías que tienen posibles aplicaciones militares, incluidos equipos de imagen térmica, así como a determinados componentes críticos. Para los drones más pequeños y los componentes que no se consideren una «amenaza para la seguridad nacional», el arancel será del 25 %.
Los aliados, naturalmente, recibirán un trato preferencial. Los productos procedentes de la UE, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán estarán sujetos a un arancel del 15 %, mientras que para el Reino Unido la tasa será del 10 %. Sin embargo, el arancel preferencial solo se aplicará si se cumplen los requisitos relativos al origen de los equipos, el software y la tecnología.
Y esto ya no se limita únicamente a los aranceles.
- Las nuevas medidas se basan en la Sección 232 de la Trade Expansion Act de 1962.
- Desde el punto de vista jurídico, este mecanismo parece más resistente que muchas otras medidas comerciales introducidas por la administración Trump. Por ejemplo, la sentencia del Tribunal Supremo de febrero que anuló una serie de aranceles globales no afectó a las restricciones impuestas en virtud de la Sección 232.
- Washington ya ha utilizado este instrumento contra el acero, el aluminio, los automóviles y los componentes de automoción. Ahora los drones se han añadido a la lista de industrias estratégicas.
Washington no se limita a cerrar su mercado: al mismo tiempo, intenta crear un productor nacional. Si China controla una parte significativa del mercado mundial de drones comerciales, el arancel pretende hacer que los productos chinos sean menos competitivos y que la fabricación estadounidense resulte económicamente más atractiva.
Desde la perspectiva de la industria de defensa, esta medida parece lógica: los aranceles sobre los drones forman parte de una estrategia estadounidense mucho más amplia destinada a reducir la dependencia de la tecnología china. Las tecnologías críticas deben producirse dentro del país o en una cadena de suministro controlada en la que participen los aliados.
Para China, el problema va mucho más allá de este mercado concreto. El principal riesgo no es el tamaño de un arancel específico. Bajo este sistema de restricciones, resulta cada vez más difícil para las empresas chinas vender simultáneamente sus productos, acceder a la tecnología estadounidense, captar capital y participar en las cadenas de suministro occidentales.
Precisamente por eso, el momento elegido para introducir los nuevos aranceles tiene una importancia adicional: la decisión se tomó antes de la reunión prevista entre Trump y Xi Jinping para el 24 de septiembre.
Entonces, ¿qué significa todo esto?
Para los fabricantes estadounidenses, esto representa una oportunidad potencial de acceder a un mercado nacional protegido. Para los consumidores, implica el riesgo de precios más elevados para los drones y sus componentes. Para las empresas chinas, supone otro golpe a su acceso al mayor mercado del mundo.
Según fuentes conocedoras de la situación, los aranceles sobre los drones entrarán en vigor 21 días después de la firma de la declaración. Se prevé un período de transición de 180 días para los componentes no críticos.
La principal conclusión para el mercado es evidente: Washington ya no intenta simplemente limitar a China. Está construyendo un perímetro tecnológico alrededor de la economía estadounidense. Y los drones son solo el frente más reciente de esta nueva guerra comercial.
Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.
¡Les deseamos operaciones rentables!