El miedo cambia las reglas del juego

Durante la guerra, el mercado elige el dólar
EUR/USD
Zona clave: 1.1750 - 1.1850
Compra: 1.1850 (sobre una base fundamental sólida) ; objetivo 1.2000-1.2050; StopLoss 1.1780
Venta: 1.1720 (tras superar con firmeza el nivel de 1,1750) ; objetivo 1.1600-1.1550; StopLoss 1.1780
La escalada del conflicto en torno a Irán está aumentando la demanda de activos refugio: la preservación es más importante que la rentabilidad. Los inversores están reduciendo el riesgo, y las monedas europeas están perdiendo atractivo: el capital se dirige hacia instrumentos líquidos como el dólar estadounidense, los bonos del Tesoro de EE. UU. y el oro. Sin embargo, incluso este tipo de cobertura puede resultar peligrosa.
Recordemos: el viernes, las negociaciones entre EE. UU. e Irán en Ginebra terminaron sin resultados, y las partes anunciaron consultas técnicas adicionales que debían celebrarse hoy en Viena. Pero, al parecer, Trump se ha cansado de las guerras diplomáticas.
En medio de la huida general del riesgo, el dólar ha vuelto a registrar una fuerte demanda, reafirmando su condición de activo refugio. Un factor adicional son las duras declaraciones de Trump sobre el apoyo militar a los aliados y su afirmación de que los recursos son “suficientes para varias semanas”.
Esta retórica aumenta la tensión y genera expectativas de un período prolongado de inestabilidad.
- Si (hipotéticamente) EE. UU. se sienta mañana a la mesa de negociaciones con Irán, los compradores del euro y la libra podrán recuperar rápidamente sus posiciones.
- Si el conflicto se prolonga y se expande geográficamente, el dólar seguirá teniendo una fuerte demanda en medio del aumento del mercado petrolero y la aceleración de la inflación en EE. UU.
El segundo escenario parece más probable.
Trump instó a las fuerzas militares iraníes a deponer las armas a cambio de inmunidad y declaró abiertamente que quiere ver un nuevo liderazgo en Irán, incluso mencionando que tiene “tres excelentes candidatos” para futuros líderes del país. Irán respondió con una negativa categórica y, al mismo tiempo, intensificó los ataques de represalia contra Israel y otros países de Oriente Medio.
El conflicto podría convertirse en una confrontación estable y prolongada en toda la región del Golfo Pérsico.
El dólar también se beneficia de la llamada “espiral inflacionaria”, reaccionando al aumento de los precios del petróleo. Un fuerte incremento del crudo desencadenará la clásica cadena de traslado de costes, donde el índice de precios al productor será el primero en verse afectado.
La transferencia completa de los costes a los precios de bienes y servicios puede tardar entre tres y seis meses.
En estas condiciones, la Reserva Federal probablemente adoptará una postura de espera no solo en las reuniones de primavera, sino también en el futuro cercano. Un conflicto prolongado reducirá gradualmente las probabilidades de un recorte de tasas en junio, proporcionando apoyo adicional al dólar.
En Europa, la situación parece mucho más débil.
- La actividad industrial sigue bajo presión, mientras que los indicadores de inflación continúan desacelerándose. Esto limita el margen para una retórica agresiva del BCE y aumenta la presión sobre el euro.
- En relación con la crisis de materias primas, la Comisión Europea envió un correo electrónico a los gobiernos de la UE indicando que no ve un impacto inmediato en la seguridad del suministro de petróleo y gas. A juzgar por los precios actuales, la Comisión está ignorando la realidad.
- Los precios del Brent ya han subido a $79–82 (un aumento del 10–13 % desde la apertura), y según varios expertos (incluidos Barclays y Citibank), esto puede no ser el límite: si el conflicto se prolonga o el Estrecho de Ormuz se bloquea, los precios podrían alcanzar $100–120.
- El aumento de los precios de la gasolina elevará los costes de logística, transporte aéreo y producción.
Desde el punto de vista geopolítico, esto podría respaldar al dólar al menos a corto plazo mientras persista la incertidumbre.
En este contexto, la moneda estadounidense recibe un doble apoyo: por un lado, datos económicos sólidos de EE. UU. y la postura cautelosa de la Fed; por otro, su condición de activo refugio en un entorno de crecientes riesgos globales.
Así que actuamos con sensatez y evitamos riesgos innecesarios.
¡Buenos beneficios para todos!
