El BOJ está en un callejón sin salida: esperando otra intervención

El yen japonés cae a su nivel más bajo en 40 años
EUR/JPY
Zona clave: 185.00 - 186.00
Compra: 186.30 (con un sólido contexto fundamental positivo); objetivo 188.50; StopLoss 185.60
Venta: 185.00 (en un retroceso tras volver a probar el nivel de 186.00); objetivo 183.00-182.50; StopLoss 185.70
La caída del yen hasta 162 por dólar estadounidense refuerza las expectativas de un mayor debilitamiento de la moneda japonesa. El nivel de 165 yenes por dólar ya se considera el posible umbral para una intervención de las autoridades monetarias. El marco de intervención de Japón continúa evolucionando en respuesta al entorno actual del mercado. Cada vez más, las decisiones del Banco de Japón de intervenir en el mercado vienen determinadas por la velocidad y el carácter desordenado de los movimientos del mercado, y no por niveles fijos del tipo de cambio, ya que los mercados se han acostumbrado a señales de política monetaria más débiles.
Recordatorio:
En abril y mayo, Japón gastó un récord de 11,7 billones de yenes en intervenciones cambiarias. A diferencia de episodios anteriores, es probable que el BOJ evite intervenir en los niveles actuales, donde dichas medidas podrían tener un impacto limitado. Los intentos previos de frenar la depreciación del yen resultaron ineficaces, mientras que la fortaleza del dólar estadounidense sigue respaldada por las elevadas tasas de interés y las tensiones geopolíticas.
- Las primeras advertencias verbales han perdido eficacia, por lo que una estrategia de incertidumbre deliberada resulta más útil para recuperar el factor sorpresa.
- La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, ha vuelto a declarar que las autoridades están preparadas para responder a las fluctuaciones excesivas del tipo de cambio. Sin embargo, las intervenciones verbales no han logrado aliviar la presión sobre el yen. La depreciación de la moneda se aceleró después de que Sanae Takaichi llegara al poder en octubre del año pasado y se intensificó aún más debido al conflicto con Irán, que impulsó al alza los precios del petróleo y empeoró los términos de intercambio de Japón.
- La subida de las tasas de interés por parte del Banco de Japón llegó demasiado tarde, y el yen depende ahora en gran medida de la fortaleza del dólar estadounidense y de las expectativas de nuevas subidas de tasas por parte de otros bancos centrales.
- Si el yen continúa debilitándose hacia el nivel de 165, Tokio podría recurrir a una intervención directa en el mercado.
- La acumulación de posiciones cortas sobre el yen podría terminar jugando a favor de Tokio si se produce una intervención, ya que los inversores se verían obligados a recomprar yenes para cerrar sus posiciones. Las consecuencias podrían ser considerables.
Un factor decisivo podría ser una intervención coordinada entre Estados Unidos y Japón, tal como se contempla en la declaración conjunta firmada en septiembre del año pasado. La probabilidad de una acción de este tipo aumenta, especialmente si un movimiento por encima de los 163 yenes desencadena un impulso hacia el nivel de 165.
Otra importante fuente de presión sobre el yen será el próximo informe del mercado laboral estadounidense, que podría reforzar las expectativas de nuevas subidas de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal y seguir apoyando al dólar estadounidense. Históricamente, Japón ha aprovechado los periodos de baja liquidez durante los días festivos para llevar a cabo intervenciones cambiarias.
El mercado ya ha descontado una alta probabilidad de nuevas subidas de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Aunque muchos analistas creen que la Fed podría terminar ignorando el aumento de la inflación, por el momento no existe ningún catalizador inmediato para un cambio de postura. No obstante, unos datos económicos más débiles o un cambio en el tono de la Fed podrían acelerar ese proceso.
Se espera que el yen se deprecie otro 2% durante el segundo trimestre, lo que supondría su cuarto trimestre consecutivo de caídas y la racha bajista más prolongada de los últimos cuatro años. El persistente diferencial de tasas de interés sigue ejerciendo una fuerte presión sobre la moneda japonesa.
¿Qué significa esto?
El par de divisas EUR/JPY ha entrado en una zona de incertidumbre en la que convergen dos tendencias fundamentales opuestas: la postura restrictiva del Banco Central Europeo y el creciente riesgo de una intervención cambiaria por parte de Japón. Las perspectivas a corto plazo dependerán de los acontecimientos en el Foro del BCE en Sintra, de los datos de inflación de la eurozona y, sobre todo, del tono de los responsables japoneses respecto a la posibilidad de intervenir en el mercado.
Por ello, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
¡Que las ganancias os acompañen!